Las puertas metálicas son una solución muy utilizada en viviendas, comercios, depósitos, galpones y espacios de trabajo. Son resistentes, pueden fabricarse a medida y permiten resolver aberturas de diferentes tamaños y características.
Pero no todas las puertas metálicas son iguales. El diseño, el material, el sistema de apertura y la forma de fabricación dependen del lugar donde se van a colocar y del uso que van a tener.
Antes de encargar una puerta metálica conviene tener en cuenta algunos aspectos que muchas veces pasan desapercibidos.
¿Qué es una puerta metálica?
Una puerta metálica es una estructura fabricada principalmente con elementos de metal, que puede utilizarse para cerrar y proteger una abertura. Dependiendo del diseño, puede estar formada por perfiles, caños, chapas, planchuelas y otros elementos metálicos.
La fabricación puede realizarse completamente a medida, algo especialmente útil cuando la abertura tiene dimensiones poco habituales o cuando se necesita un diseño determinado.
También es posible combinar diferentes materiales y terminaciones para conseguir una puerta que además de cumplir una función práctica se adapte al aspecto del lugar.
Principales tipos de puertas metálicas
Existen diferentes tipos de puertas metálicas y cada uno puede resultar más adecuado para determinadas situaciones.
Puertas de hierro
Las puertas de hierro pueden fabricarse con diferentes perfiles y elementos metálicos. Son una alternativa habitual para entradas, patios, pasillos laterales, depósitos y otros sectores de una vivienda o comercio.
El diseño puede ser sencillo, con líneas rectas, o incorporar diferentes formas y detalles según el proyecto.
Puertas de chapa
Las puertas construidas con chapa permiten conseguir superficies cerradas y resistentes. Son utilizadas con frecuencia en depósitos, galpones, talleres y otros espacios donde se busca una estructura funcional.
El espesor y el tipo de chapa se pueden definir de acuerdo con las características y necesidades del trabajo.
Puertas metálicas de una hoja
Las puertas de una hoja son una solución práctica para aberturas de tamaño reducido o medio. Su fabricación puede adaptarse a las medidas existentes y al espacio disponible para realizar la apertura.
Puertas metálicas de dos hojas
Cuando se necesita una abertura más amplia, una puerta de dos hojas puede resultar más conveniente. Este sistema permite disponer de un paso mayor y puede utilizarse en accesos donde deben ingresar objetos voluminosos, herramientas o equipos.
¿Dónde se utilizan las puertas metálicas?
Las puertas metálicas pueden utilizarse en muchos tipos de espacios. No están limitadas a las viviendas y también son habituales en comercios y establecimientos industriales.
- Entradas de viviendas.
- Patios y accesos laterales.
- Comercios.
- Depósitos.
- Galpones.
- Talleres.
- Espacios industriales.
- Salas y sectores de máquinas.
- Accesos internos y externos.
Ventajas de fabricar una puerta a medida
Una de las principales ventajas de la fabricación a medida es que la puerta se puede adaptar a las características reales de la abertura.
En una construcción existente, por ejemplo, puede haber diferencias en las medidas, paredes fuera de escuadra o espacios donde una puerta estándar no encaja correctamente.
Fabricar la puerta específicamente para ese lugar permite tener en cuenta estas condiciones desde el comienzo.
También permite definir el diseño, el tipo de apertura, los materiales y las dimensiones según las necesidades del proyecto.
Qué tener en cuenta antes de fabricar una puerta metálica
Antes de comenzar la fabricación conviene analizar algunas cuestiones básicas.
Medidas de la abertura
Las medidas son fundamentales para definir las dimensiones de la puerta y el marco. No solamente hay que considerar el ancho y la altura, sino también el espacio disponible alrededor de la abertura.
Tipo de apertura
Una puerta puede abrir hacia adentro, hacia afuera o utilizar otro sistema dependiendo del diseño. El espacio disponible es un factor importante para elegir la alternativa más conveniente.
Uso de la puerta
No es lo mismo una puerta que se utiliza algunas veces al día que una puerta ubicada en un comercio, taller o depósito con tránsito frecuente.
La frecuencia de uso puede influir en la elección de los materiales, bisagras, cierres y otros componentes.
Nivel de resistencia necesario
El tipo de estructura debe estar relacionado con el uso que va a tener la puerta. Una puerta para una habitación o depósito pequeño puede requerir una solución diferente a la de un acceso de grandes dimensiones.
Diseño y terminación
En una vivienda o comercio, la puerta también forma parte del aspecto general del lugar. Se puede optar por diseños simples y funcionales o por una fabricación con mayor cantidad de detalles.
Puertas metálicas para viviendas
En una vivienda pueden utilizarse puertas metálicas en entradas principales, patios, accesos laterales, terrazas, depósitos y otros sectores.
En estos casos suele buscarse una combinación entre resistencia y una apariencia que se adapte al resto de la construcción.
Al fabricarla a medida es posible aprovechar las dimensiones existentes y resolver situaciones particulares que no siempre pueden solucionarse con una puerta estándar.
Puertas metálicas para comercios y talleres
Los comercios, talleres y depósitos pueden necesitar puertas capaces de soportar un uso más frecuente y, en algunos casos, aberturas de mayores dimensiones.
La fabricación puede adaptarse a las necesidades del lugar, teniendo en cuenta el tamaño, el sistema de apertura y las condiciones de utilización.
En determinados trabajos también puede ser necesario incorporar refuerzos o resolver estructuras especiales.
¿Se puede reparar una puerta metálica?
En muchos casos una puerta metálica que presenta problemas no necesita ser reemplazada completamente.
Dependiendo del estado de la estructura, puede ser posible reparar soldaduras, bisagras, marcos, cierres o sectores que hayan sufrido golpes, desgaste o corrosión.
También pueden realizarse modificaciones cuando se necesita cambiar las medidas o adaptar la puerta a una nueva situación.
Fabricación de puertas metálicas a medida
Cuando no existe una puerta estándar que se adapte al lugar, la fabricación a medida permite resolver el trabajo de acuerdo con las dimensiones y características específicas de la abertura.
Esto resulta especialmente útil en viviendas existentes, comercios, galpones, talleres y espacios industriales donde las medidas o condiciones pueden ser diferentes de las habituales.
La fabricación comienza con el análisis de las medidas y del uso que tendrá la puerta. A partir de allí se pueden definir los materiales, el diseño y el sistema de apertura.
Conclusión
Las puertas metálicas pueden utilizarse en viviendas, comercios, talleres, depósitos y diferentes tipos de instalaciones. Su principal ventaja es la posibilidad de adaptar la fabricación a las características de cada lugar.
Antes de fabricar una puerta es importante considerar las medidas de la abertura, el sistema de apertura, la frecuencia de uso, la resistencia necesaria y la terminación que se busca.
Cuando el trabajo requiere medidas especiales o una solución que no se encuentra en una puerta estándar, una puerta metálica fabricada a medida puede ser una alternativa práctica y resistente.